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viernes, 21 de junio de 2019

JOSE Mª DALDA-EP-1967

José María Dalda nació en Calatayud en 1942 y solo la insistencia de unos amigos encaminaron su vida por el mundo de la canción.
En 1963 le animaron a presentarse a un concurso organizado por Radio Juventud de Calatayud y su locutor Fernando Mármol.
Aquel concurso no era otra cosa que una eliminatoria para un certamen nacional de cantantes aficionados.
De triunfar en su pueblo pasó a la final regional y de ahí a ser el representante de Aragón en el susodicho certamen que tenía su final en Las Palmas de Gran Canaria.

Pero entre medias se cruza la mili y debe andar de cabeza para que le concedan un permiso especial para trasladarse al archipiélago.
Allí por fin obtendrá el segundo premio en la especialidad de música iberoamericana y también el segundo de interpretación.

Liberado del uniforme caqui se traslada a Madrid. El locutor Juan de Toro le apadrina desde Radio Madrid de la cadena SER y lo inscribe en el Festival de Madrid
organizado por esa emisora. José María se alza con el primer premio con “Olvida” (Philips, 1964),
que le valdrá un contrato discográfico con un sello de postín. A raíz de ese triunfo actúa bastante por las salas madrileñas.

Su voz bien timbrada, potente y un tanto impersonal es idónea para defender cualquier canción festivalera y esa característica
le va a hacer ser requerido para participar en un buen número de los muchos festivales veraniegos en ciudades costeras.

Su gran año va a ser 1965 con la publicación de tres extended play y su participación en el Festival de Benidorm.
Allí concurre con tres canciones y coloca todas ellas en la final. La mejor clasificada será “Balada del viejo piano”, que ocuparía el cuarto puesto;
sin embargo la que mayor fama le reportaría será “El capitán”,
que también sería grabada por Laura.
Pero el verdadero espaldarazo va a venir al serle otorgado por el jurado
el Primer Premio de Interpretación, algo nada desdeñable y por delante
de cantantes emergentes como Federico Cabo, Alfredo o Los Martin’s.
Fruto de todo aquello será su EP: “José María Dalda en Benidorm”(Philips, 1965) que colocará al cantante bilbilitano por primera y última vez entre
la primera decena de las listas poco fiables de éxito y ventas de aquella época.
Su foto aparece en las revistas al lado de la de figuras consagradas como Tito Mora o Raphael y parece presagiar
una exitosa carrera para el cantante maño. Cierra el año con la publicación de un EP dedicado fundamentalmente
a baladas italianas: “Anochece / Si No Te Tuviera Más / Te Veo Marchar / Melodía Encadenada” (Philips, 1965),
que se vende razonablemente bien.

En 1966 continúa su periplo festivalero y publicando un disco
de éxitos internacionales siempre con el denominador común
de la melodía romántica.
Fruta del tiempo con temas de Beatles y de Eurovisión. Aquel verano
y el siguiente serán pródigos en actuaciones que le llevarán por Galicia,
Asturias y Aragón. A finales de ese año graba “Payaso” (Philips, 1966),
una de sus canciones más conocidas que dará título a otro de sus EP.

Pone punto final a su trayectoria discográfica con un disco dedicado
a estándares norteamericanos
cantados en español: “Pequeña Flor / El Amor Es Algo Maravilloso / Candilejas / Laura” (Philips, 1967).
Canciones bien interpretadas de un repertorio internacional
que tampoco alcanzan los hit parades.

Los festivales veraniegos comienzan a decaer y cantantes de buena voz como José María Dalda ven también como son menos solicitados que antes. No obstante, aún conseguirá en 1968 el segundo premio en el Festival de Tenerife,
que al parecer había sido amañado para que se produjera el triunfo de los hermanos portugueses Jess & James.
Al año siguiente ganará de nuevo el premio de interpretación en el Festival de Málaga,
dejando constancia de poseer una de las mejores voces masculinas de la década de los 60.

Un tanto desilusionado y obligado por las circunstancias familiares
a hacerse cargo del negocio de joyería; un negocio que aún conserva
en su Calatayud natal, decide retirarse de los escenarios,
dejando a medias una carrera que debía haber tenido más largo recorrido.

Pero como el que es picado por la serpiente de la música nunca elimina del todo ese veneno, en 1993 vuelve a participar en un festival benéfico
y a partir de ahí realizará grabaciones y actuaciones esporádicas
casi siempre circunscritas al ámbito de su localidad.
Algunas grabaciones de escaso interés dedicadas a rancheras,
jotas o musicando poemas donde vuelve a demostrar que el que tuvo, retuvo y que aún hoy es un auténtico héroe local en el pueblo zaragozano
donde nació ha pasado prácticamente toda su vida.

Una voz versátil y con una calidad fuera de toda duda que sirvió
de soporte perfecto a los compositores españoles que escribían temas románticos para festivales veraniegos.
Una voz que, como otras, se vio abocada a la desaparición cuando aquellos certámenes de promoción musical y turística
fueron borrados de la geografía española.

Información publicada por: Julián Molero, desde la pagina Lafonoteca https://lafonoteca.net/grupos/jose-maria-dalda

¨Pequeña Flor / El Amor Es Algo Maravilloso / Candilejas / Laura¨

Cuatro temas norteamericanos de esos de toda la vida y procedencia cinematográfica mayoritaria
forman el séptimo y último EP de José María Dalda.
Se inicia con “Pequeña flor”, compuesta por el saxofonista Sidney Bechett en los años 50
y del que años antes José Guardiola había hecho una buena versión.

Las tres restantes corresponden a otros tantos temas de la gran pantalla popularizados en la década de los 50: “El amor es algo maravilloso”
de “La Colina del Adiós” (Henry King, 1955) en una versión cargada de swing. La tierna hasta romperse “Candilejas” (1952)
en la que Charles Chaplin ejerce de actor, director y compositor del tema. “Laura” (Otto Preminger, 1944) con la que José María sigue jugando a Sinatra.

Un disco internacional y atemporal que con muy poco apoyo de un sello que ya había decidido
la finalización del contrato estaba condenado a pasar desapercibido, a pesar de ser seguramente
el más original y trabajado que grabó este cantante.

José María Dalda aún seguiría en activo cerca de tres años más, desparramando gotas de buena voz de festival en festival,
pero sin editar nuevos discos.

Critica realizada y publicada por: Julián Molero, desde la pagina Lafonoteca https://lafonoteca.net/disco/pequena-flor-el-amor-es-algo-maravilloso-candilejas-laura


viernes, 7 de junio de 2019

JOSE Mª DALDA-EP-MICHELLE 1966

José María Dalda nació en Calatayud en 1942 y solo la insistencia de unos amigos encaminaron su vida por el mundo de la canción.
En 1963 le animaron a presentarse a un concurso organizado por Radio Juventud de Calatayud y su locutor Fernando Mármol.
Aquel concurso no era otra cosa que una eliminatoria para un certamen nacional de cantantes aficionados.
De triunfar en su pueblo pasó a la final regional y de ahí a ser el representante de Aragón en el susodicho certamen que tenía su final en Las Palmas de Gran Canaria.

Pero entre medias se cruza la mili y debe andar de cabeza para que le concedan un permiso especial para trasladarse al archipiélago.
Allí por fin obtendrá el segundo premio en la especialidad de música iberoamericana y también el segundo de interpretación.

Liberado del uniforme caqui se traslada a Madrid. El locutor Juan de Toro le apadrina desde Radio Madrid de la cadena SER y lo inscribe en el Festival de Madrid
organizado por esa emisora. José María se alza con el primer premio con “Olvida” (Philips, 1964),
que le valdrá un contrato discográfico con un sello de postín. A raíz de ese triunfo actúa bastante por las salas madrileñas.

Su voz bien timbrada, potente y un tanto impersonal es idónea para defender cualquier canción festivalera y esa característica
le va a hacer ser requerido para participar en un buen número de los muchos festivales veraniegos en ciudades costeras.

Su gran año va a ser 1965 con la publicación de tres extended play y su participación en el Festival de Benidorm.
Allí concurre con tres canciones y coloca todas ellas en la final. La mejor clasificada será “Balada del viejo piano”, que ocuparía el cuarto puesto;
sin embargo la que mayor fama le reportaría será “El capitán”,
que también sería grabada por Laura.
Pero el verdadero espaldarazo va a venir al serle otorgado por el jurado
el Primer Premio de Interpretación, algo nada desdeñable y por delante
de cantantes emergentes como Federico Cabo, Alfredo o Los Martin’s.
Fruto de todo aquello será su EP: “José María Dalda en Benidorm”(Philips, 1965) que colocará al cantante bilbilitano por primera y última vez entre
la primera decena de las listas poco fiables de éxito y ventas de aquella época.
Su foto aparece en las revistas al lado de la de figuras consagradas como Tito Mora o Raphael y parece presagiar
una exitosa carrera para el cantante maño. Cierra el año con la publicación de un EP dedicado fundamentalmente
a baladas italianas: “Anochece / Si No Te Tuviera Más / Te Veo Marchar / Melodía Encadenada” (Philips, 1965),
que se vende razonablemente bien.

En 1966 continúa su periplo festivalero y publicando un disco
de éxitos internacionales siempre con el denominador común
de la melodía romántica.
Fruta del tiempo con temas de Beatles y de Eurovisión. Aquel verano
y el siguiente serán pródigos en actuaciones que le llevarán por Galicia,
Asturias y Aragón. A finales de ese año graba “Payaso” (Philips, 1966),
una de sus canciones más conocidas que dará título a otro de sus EP.

Pone punto final a su trayectoria discográfica con un disco dedicado
a estándares norteamericanos
cantados en español: “Pequeña Flor / El Amor Es Algo Maravilloso / Candilejas / Laura” (Philips, 1967).
Canciones bien interpretadas de un repertorio internacional
que tampoco alcanzan los hit parades.

Los festivales veraniegos comienzan a decaer y cantantes de buena voz como José María Dalda ven también como son menos solicitados que antes. No obstante, aún conseguirá en 1968 el segundo premio en el Festival de Tenerife,
que al parecer había sido amañado para que se produjera el triunfo de los hermanos portugueses Jess & James.
Al año siguiente ganará de nuevo el premio de interpretación en el Festival de Málaga,
dejando constancia de poseer una de las mejores voces masculinas de la década de los 60.

Un tanto desilusionado y obligado por las circunstancias familiares
a hacerse cargo del negocio de joyería; un negocio que aún conserva
en su Calatayud natal, decide retirarse de los escenarios,
dejando a medias una carrera que debía haber tenido más largo recorrido.

Pero como el que es picado por la serpiente de la música nunca elimina del todo ese veneno, en 1993 vuelve a participar en un festival benéfico
y a partir de ahí realizará grabaciones y actuaciones esporádicas
casi siempre circunscritas al ámbito de su localidad.
Algunas grabaciones de escaso interés dedicadas a rancheras,
jotas o musicando poemas donde vuelve a demostrar que el que tuvo, retuvo y que aún hoy es un auténtico héroe local en el pueblo zaragozano
donde nació ha pasado prácticamente toda su vida.

Una voz versátil y con una calidad fuera de toda duda que sirvió
de soporte perfecto a los compositores españoles que escribían temas románticos para festivales veraniegos.
Una voz que, como otras, se vio abocada a la desaparición cuando aquellos certámenes de promoción musical y turística
fueron borrados de la geografía española.

Información publicada por: Julián Molero, desde la pagina Lafonoteca https://lafonoteca.net/grupos/jose-maria-dalda

¨Payaso / De la mano / Noche de agosto / Los ojos del amor¨.

Maldonado y de Fernando escriben un tema para José María Dalda en el que payaso rima con fracaso.
Una canción melodramática muy del gusto de la época con la que el cantante aragonés logra una de sus mejores creaciones.
Hoy puede sonar trasnochada e irrecuperable, pero en ese momento era un claro exponente de la música melódica española.

Del superprolífico Mario Sellés canta “De la mano”, un rabioso tema juvenil, pegadizo al oído y de atmósfera moderna
que sirve un tanto de contrapunto a tanto tema lento como nos ha dejado este cantante.

Tema italiano para la tercera pista. De nuevo Gianni Morandi y su “Notte di ferragosto” para untar una capa de caramelo en el disco.
Termina el disco con una canción francesa que compuso e interpretó Enrico Macias: “Les yeux de l’amour”,
un buen tema tan romántico como es de esperar con este título y este cantante.

En suma, un disco muy aceptable dentro de los parámetros de la música melódica con una variación temática
en su contenido que es de agradecer. Uno de los mejores EP de este cantante.

Critica realizada y publicada por: Julián Molero, desde la pagina Lafonoteca https://lafonoteca.net/disco/payaso


viernes, 31 de mayo de 2019

JOSE Mª DALDA-EP-1966

José María Dalda nació en Calatayud en 1942 y solo la insistencia de unos amigos encaminaron su vida por el mundo de la canción.
En 1963 le animaron a presentarse a un concurso organizado por Radio Juventud de Calatayud y su locutor Fernando Mármol.
Aquel concurso no era otra cosa que una eliminatoria para un certamen nacional de cantantes aficionados.
De triunfar en su pueblo pasó a la final regional y de ahí a ser el representante de Aragón en el susodicho certamen que tenía su final en Las Palmas de Gran Canaria.

Pero entre medias se cruza la mili y debe andar de cabeza para que le concedan un permiso especial para trasladarse al archipiélago.
Allí por fin obtendrá el segundo premio en la especialidad de música iberoamericana y también el segundo de interpretación.

Liberado del uniforme caqui se traslada a Madrid. El locutor Juan de Toro le apadrina desde Radio Madrid de la cadena SER y lo inscribe en el Festival de Madrid
organizado por esa emisora. José María se alza con el primer premio con “Olvida” (Philips, 1964),
que le valdrá un contrato discográfico con un sello de postín. A raíz de ese triunfo actúa bastante por las salas madrileñas.

Su voz bien timbrada, potente y un tanto impersonal es idónea para defender cualquier canción festivalera y esa característica
le va a hacer ser requerido para participar en un buen número de los muchos festivales veraniegos en ciudades costeras.

Su gran año va a ser 1965 con la publicación de tres extended play y su participación en el Festival de Benidorm.
Allí concurre con tres canciones y coloca todas ellas en la final. La mejor clasificada será “Balada del viejo piano”, que ocuparía el cuarto puesto;
sin embargo la que mayor fama le reportaría será “El capitán”,
que también sería grabada por Laura.
Pero el verdadero espaldarazo va a venir al serle otorgado por el jurado
el Primer Premio de Interpretación, algo nada desdeñable y por delante
de cantantes emergentes como Federico Cabo, Alfredo o Los Martin’s.
Fruto de todo aquello será su EP: “José María Dalda en Benidorm”(Philips, 1965) que colocará al cantante bilbilitano por primera y última vez entre
la primera decena de las listas poco fiables de éxito y ventas de aquella época.
Su foto aparece en las revistas al lado de la de figuras consagradas como Tito Mora o Raphael y parece presagiar
una exitosa carrera para el cantante maño. Cierra el año con la publicación de un EP dedicado fundamentalmente
a baladas italianas: “Anochece / Si No Te Tuviera Más / Te Veo Marchar / Melodía Encadenada” (Philips, 1965),
que se vende razonablemente bien.

En 1966 continúa su periplo festivalero y publicando un disco
de éxitos internacionales siempre con el denominador común
de la melodía romántica.
Fruta del tiempo con temas de Beatles y de Eurovisión. Aquel verano
y el siguiente serán pródigos en actuaciones que le llevarán por Galicia,
Asturias y Aragón. A finales de ese año graba “Payaso” (Philips, 1966),
una de sus canciones más conocidas que dará título a otro de sus EP.

Pone punto final a su trayectoria discográfica con un disco dedicado
a estándares norteamericanos
cantados en español: “Pequeña Flor / El Amor Es Algo Maravilloso / Candilejas / Laura” (Philips, 1967).
Canciones bien interpretadas de un repertorio internacional
que tampoco alcanzan los hit parades.

Los festivales veraniegos comienzan a decaer y cantantes de buena voz como José María Dalda ven también como son menos solicitados que antes. No obstante, aún conseguirá en 1968 el segundo premio en el Festival de Tenerife,
que al parecer había sido amañado para que se produjera el triunfo de los hermanos portugueses Jess & James.
Al año siguiente ganará de nuevo el premio de interpretación en el Festival de Málaga,
dejando constancia de poseer una de las mejores voces masculinas de la década de los 60.

Un tanto desilusionado y obligado por las circunstancias familiares
a hacerse cargo del negocio de joyería; un negocio que aún conserva
en su Calatayud natal, decide retirarse de los escenarios,
dejando a medias una carrera que debía haber tenido más largo recorrido.

Pero como el que es picado por la serpiente de la música nunca elimina del todo ese veneno, en 1993 vuelve a participar en un festival benéfico
y a partir de ahí realizará grabaciones y actuaciones esporádicas
casi siempre circunscritas al ámbito de su localidad.
Algunas grabaciones de escaso interés dedicadas a rancheras,
jotas o musicando poemas donde vuelve a demostrar que el que tuvo, retuvo y que aún hoy es un auténtico héroe local en el pueblo zaragozano
donde nació ha pasado prácticamente toda su vida.

Una voz versátil y con una calidad fuera de toda duda que sirvió
de soporte perfecto a los compositores españoles que escribían temas románticos para festivales veraniegos.
Una voz que, como otras, se vio abocada a la desaparición cuando aquellos certámenes de promoción musical y turística
fueron borrados de la geografía española.

Información publicada por: Julián Molero, desde la pagina Lafonoteca https://lafonoteca.net/grupos/jose-maria-dalda

¨Payaso / De la mano / Noche de agosto / Los ojos del amor¨.

Maldonado y de Fernando escriben un tema para José María Dalda en el que payaso rima con fracaso.
Una canción melodramática muy del gusto de la época con la que el cantante aragonés logra una de sus mejores creaciones.
Hoy puede sonar trasnochada e irrecuperable, pero en ese momento era un claro exponente de la música melódica española.

Del superprolífico Mario Sellés canta “De la mano”, un rabioso tema juvenil, pegadizo al oído y de atmósfera moderna
que sirve un tanto de contrapunto a tanto tema lento como nos ha dejado este cantante.

Tema italiano para la tercera pista. De nuevo Gianni Morandi y su “Notte di ferragosto” para untar una capa de caramelo en el disco.
Termina el disco con una canción francesa que compuso e interpretó Enrico Macias: “Les yeux de l’amour”,
un buen tema tan romántico como es de esperar con este título y este cantante.

En suma, un disco muy aceptable dentro de los parámetros de la música melódica con una variación temática
en su contenido que es de agradecer. Uno de los mejores EP de este cantante.

Critica realizada y publicada por: Julián Molero, desde la pagina Lafonoteca https://lafonoteca.net/disco/payaso


martes, 14 de mayo de 2019

JOSE Mª DALDA-EP-ANOCHECE .. 1965

José María Dalda nació en Calatayud en 1942 y solo la insistencia de unos amigos encaminaron su vida por el mundo de la canción.
En 1963 le animaron a presentarse a un concurso organizado por Radio Juventud de Calatayud y su locutor Fernando Mármol.
Aquel concurso no era otra cosa que una eliminatoria para un certamen nacional de cantantes aficionados.
De triunfar en su pueblo pasó a la final regional y de ahí a ser el representante de Aragón en el susodicho certamen que tenía su final en Las Palmas de Gran Canaria.

Pero entre medias se cruza la mili y debe andar de cabeza para que le concedan un permiso especial para trasladarse al archipiélago.
Allí por fin obtendrá el segundo premio en la especialidad de música iberoamericana y también el segundo de interpretación.

Liberado del uniforme caqui se traslada a Madrid. El locutor Juan de Toro le apadrina desde Radio Madrid de la cadena SER y lo inscribe en el Festival de Madrid
organizado por esa emisora. José María se alza con el primer premio con “Olvida” (Philips, 1964),
que le valdrá un contrato discográfico con un sello de postín. A raíz de ese triunfo actúa bastante por las salas madrileñas.

Su voz bien timbrada, potente y un tanto impersonal es idónea para defender cualquier canción festivalera y esa característica
le va a hacer ser requerido para participar en un buen número de los muchos festivales veraniegos en ciudades costeras.

Su gran año va a ser 1965 con la publicación de tres extended play y su participación en el Festival de Benidorm.
Allí concurre con tres canciones y coloca todas ellas en la final. La mejor clasificada será “Balada del viejo piano”, que ocuparía el cuarto puesto;
sin embargo la que mayor fama le reportaría será “El capitán”,
que también sería grabada por Laura.
Pero el verdadero espaldarazo va a venir al serle otorgado por el jurado
el Primer Premio de Interpretación, algo nada desdeñable y por delante
de cantantes emergentes como Federico Cabo, Alfredo o Los Martin’s.
Fruto de todo aquello será su EP: “José María Dalda en Benidorm”(Philips, 1965) que colocará al cantante bilbilitano por primera y última vez entre
la primera decena de las listas poco fiables de éxito y ventas de aquella época.
Su foto aparece en las revistas al lado de la de figuras consagradas como Tito Mora o Raphael y parece presagiar
una exitosa carrera para el cantante maño. Cierra el año con la publicación de un EP dedicado fundamentalmente
a baladas italianas: “Anochece / Si No Te Tuviera Más / Te Veo Marchar / Melodía Encadenada” (Philips, 1965),
que se vende razonablemente bien.

En 1966 continúa su periplo festivalero y publicando un disco
de éxitos internacionales siempre con el denominador común
de la melodía romántica.
Fruta del tiempo con temas de Beatles y de Eurovisión. Aquel verano
y el siguiente serán pródigos en actuaciones que le llevarán por Galicia,
Asturias y Aragón. A finales de ese año graba “Payaso” (Philips, 1966),
una de sus canciones más conocidas que dará título a otro de sus EP.

Pone punto final a su trayectoria discográfica con un disco dedicado
a estándares norteamericanos
cantados en español: “Pequeña Flor / El Amor Es Algo Maravilloso / Candilejas / Laura” (Philips, 1967).
Canciones bien interpretadas de un repertorio internacional
que tampoco alcanzan los hit parades.

Los festivales veraniegos comienzan a decaer y cantantes de buena voz como José María Dalda ven también como son menos solicitados que antes. No obstante, aún conseguirá en 1968 el segundo premio en el Festival de Tenerife,
que al parecer había sido amañado para que se produjera el triunfo de los hermanos portugueses Jess & James.
Al año siguiente ganará de nuevo el premio de interpretación en el Festival de Málaga,
dejando constancia de poseer una de las mejores voces masculinas de la década de los 60.

Un tanto desilusionado y obligado por las circunstancias familiares
a hacerse cargo del negocio de joyería; un negocio que aún conserva
en su Calatayud natal, decide retirarse de los escenarios,
dejando a medias una carrera que debía haber tenido más largo recorrido.

Pero como el que es picado por la serpiente de la música nunca elimina del todo ese veneno, en 1993 vuelve a participar en un festival benéfico
y a partir de ahí realizará grabaciones y actuaciones esporádicas
casi siempre circunscritas al ámbito de su localidad.
Algunas grabaciones de escaso interés dedicadas a rancheras,
jotas o musicando poemas donde vuelve a demostrar que el que tuvo, retuvo y que aún hoy es un auténtico héroe local en el pueblo zaragozano
donde nació ha pasado prácticamente toda su vida.

Una voz versátil y con una calidad fuera de toda duda que sirvió
de soporte perfecto a los compositores españoles que escribían temas románticos para festivales veraniegos.
Una voz que, como otras, se vio abocada a la desaparición cuando aquellos certámenes de promoción musical y turística
fueron borrados de la geografía española.

Información publicada por: Julián Molero, desde la pagina Lafonoteca https://lafonoteca.net/grupos/jose-maria-dalda

¨Anochece / Si No Te Tuviera Más / Te Veo Marchar / Melodía Encadenada¨.

Cuatro títulos italianos de corte romántico traídos al castellano por José María Dalda
forman el cuarto EP del cantante de Calatayud.

La dramática y gritona “Si fa será” popularizada por Gianni Morandi, la almibarada “Se non avessi più te” del mismo cantante,
que acababa de ganar con canciones como estas el Cantagiro, una especie de Vuelta Ciclista a Italia de la canción.

En la cara B otra inyección de nostalgia italiana con “Ti vedo uscire” procedente del repertorio de Donatella Moretti
en el más claro estilo San Remo.

La cuarta es la más conocida y la única que huye de la música italiana. Una de las primeras lecturas en español
del inmortal “Unchained melody” que se adelanta en quince años a su uso en la banda sonora de “Ghost” (Jerry Zucker, 1990).
Aquí el muro de sonido de Spector queda reducido a un tabique de lo más finito.

Un disco de esos que tanto gustaba publicar a los sellos españoles de mediados de los 60
con éxitos internacionales traducidos a nuestro idioma e interpretados y grabados con precarios medios
que los alejan no poco de los originales.

Critica realizada y publicada por: Julián Molero, desde la pagina Lafonoteca https://lafonoteca.net/disco/anochece-si-no-te-tuviera-mas-te-veo-marchar-melodia-encadenada


lunes, 6 de mayo de 2019

JOSE Mª DALDA-EP-EL CAPITAN / MIRA / BALADA DEL VIEJO PIANO / MIS DIAS 1965

José María Dalda nació en Calatayud en 1942 y solo la insistencia de unos amigos encaminaron su vida por el mundo de la canción.
En 1963 le animaron a presentarse a un concurso organizado por Radio Juventud de Calatayud y su locutor Fernando Mármol.
Aquel concurso no era otra cosa que una eliminatoria para un certamen nacional de cantantes aficionados.
De triunfar en su pueblo pasó a la final regional y de ahí a ser el representante de Aragón en el susodicho certamen que tenía su final en Las Palmas de Gran Canaria.

Pero entre medias se cruza la mili y debe andar de cabeza para que le concedan un permiso especial para trasladarse al archipiélago.
Allí por fin obtendrá el segundo premio en la especialidad de música iberoamericana y también el segundo de interpretación.

Liberado del uniforme caqui se traslada a Madrid. El locutor Juan de Toro le apadrina desde Radio Madrid de la cadena SER y lo inscribe en el Festival de Madrid
organizado por esa emisora. José María se alza con el primer premio con “Olvida” (Philips, 1964),
que le valdrá un contrato discográfico con un sello de postín. A raíz de ese triunfo actúa bastante por las salas madrileñas.

Su voz bien timbrada, potente y un tanto impersonal es idónea para defender cualquier canción festivalera y esa característica
le va a hacer ser requerido para participar en un buen número de los muchos festivales veraniegos en ciudades costeras.

Su gran año va a ser 1965 con la publicación de tres extended play y su participación en el Festival de Benidorm.
Allí concurre con tres canciones y coloca todas ellas en la final. La mejor clasificada será “Balada del viejo piano”, que ocuparía el cuarto puesto;
sin embargo la que mayor fama le reportaría será “El capitán”,
que también sería grabada por Laura.
Pero el verdadero espaldarazo va a venir al serle otorgado por el jurado
el Primer Premio de Interpretación, algo nada desdeñable y por delante
de cantantes emergentes como Federico Cabo, Alfredo o Los Martin’s.
Fruto de todo aquello será su EP: “José María Dalda en Benidorm”(Philips, 1965) que colocará al cantante bilbilitano por primera y última vez entre
la primera decena de las listas poco fiables de éxito y ventas de aquella época.
Su foto aparece en las revistas al lado de la de figuras consagradas como Tito Mora o Raphael y parece presagiar
una exitosa carrera para el cantante maño. Cierra el año con la publicación de un EP dedicado fundamentalmente
a baladas italianas: “Anochece / Si No Te Tuviera Más / Te Veo Marchar / Melodía Encadenada” (Philips, 1965),
que se vende razonablemente bien.

En 1966 continúa su periplo festivalero y publicando un disco
de éxitos internacionales siempre con el denominador común
de la melodía romántica.
Fruta del tiempo con temas de Beatles y de Eurovisión. Aquel verano
y el siguiente serán pródigos en actuaciones que le llevarán por Galicia,
Asturias y Aragón. A finales de ese año graba “Payaso” (Philips, 1966),
una de sus canciones más conocidas que dará título a otro de sus EP.

Pone punto final a su trayectoria discográfica con un disco dedicado
a estándares norteamericanos
cantados en español: “Pequeña Flor / El Amor Es Algo Maravilloso / Candilejas / Laura” (Philips, 1967).
Canciones bien interpretadas de un repertorio internacional
que tampoco alcanzan los hit parades.

Los festivales veraniegos comienzan a decaer y cantantes de buena voz como José María Dalda ven también como son menos solicitados que antes. No obstante, aún conseguirá en 1968 el segundo premio en el Festival de Tenerife,
que al parecer había sido amañado para que se produjera el triunfo de los hermanos portugueses Jess & James.
Al año siguiente ganará de nuevo el premio de interpretación en el Festival de Málaga,
dejando constancia de poseer una de las mejores voces masculinas de la década de los 60.

Un tanto desilusionado y obligado por las circunstancias familiares
a hacerse cargo del negocio de joyería; un negocio que aún conserva
en su Calatayud natal, decide retirarse de los escenarios,
dejando a medias una carrera que debía haber tenido más largo recorrido.

Pero como el que es picado por la serpiente de la música nunca elimina del todo ese veneno, en 1993 vuelve a participar en un festival benéfico
y a partir de ahí realizará grabaciones y actuaciones esporádicas
casi siempre circunscritas al ámbito de su localidad.
Algunas grabaciones de escaso interés dedicadas a rancheras,
jotas o musicando poemas donde vuelve a demostrar que el que tuvo, retuvo y que aún hoy es un auténtico héroe local en el pueblo zaragozano
donde nació ha pasado prácticamente toda su vida.

Una voz versátil y con una calidad fuera de toda duda que sirvió
de soporte perfecto a los compositores españoles que escribían temas románticos para festivales veraniegos.
Una voz que, como otras, se vio abocada a la desaparición cuando aquellos certámenes de promoción musical y turística
fueron borrados de la geografía española.

Información publicada por: Julián Molero, desde la pagina Lafonoteca https://lafonoteca.net/grupos/jose-maria-dalda


¨El capitán / Mira / Balada del viejo piano / Mis días¨.

Sin duda el principal disco de la carrera de José María Dalda con las canciones que le habían dado en Benidorm
el primer premio de interpretación del VII Festival.

Su versión de “El capitán” supera de lejos la de Laura y es un tema grandioso y épico
que parece hecho a la medida de sus facultades vocales. Ritmo de cabalgada,
aire marcial y una voz fuerte que se impone a la orquesta.

“Mira”es una balada meliflua que nos habla del canto de los pajaritos, de las lucecitas,
del sonido de las fuentes y de lo mucho que se pierde la destinataria por no quererle.
El presunto oyente no se pierde realmente nada si pasa de esta pista.

También del mismo género, pero bastante mejor resulta la “Balada del viejo piano”, con arreglos tópicos,
pero bien ejecutados y con un cantante moderando su potencia vocal y diciendo la canción con sentimiento.

Vuelve la grandilocuencia pesadota con “Mis días”, una canción menos que corriente que la versatilidad vocal
de Jose María Dalda salva hasta cierto punto. Una versatilidad que le lleva sin sobresaltos de graves a agudos
con variaciones de volumen bien manejadas.

Critica realizada y publicada por: Julián Molero, desde la pagina Lafonoteca https://lafonoteca.net/disco/jose-maria-dalda-en-benidorm


miércoles, 19 de julio de 2017

JOSE MªDALDA-CD-AIRE NUEVO 2012

José María Dalda nació en Calatayud en 1942 y solo la insistencia de unos amigos encaminaron su vida por el mundo de la canción.
En 1963 le animaron a presentarse a un concurso organizado por Radio Juventud de Calatayud y su locutor Fernando Mármol.
Aquel concurso no era otra cosa que una eliminatoria para un certamen nacional de cantantes aficionados.
De triunfar en su pueblo pasó a la final regional y de ahí a ser el representante de Aragón en el susodicho certamen que tenía su final en Las Palmas de Gran Canaria.

Pero entre medias se cruza la mili y debe andar de cabeza para que le concedan un permiso especial para trasladarse al archipiélago.
Allí por fin obtendrá el segundo premio en la especialidad de música iberoamericana y también el segundo de interpretación.

Liberado del uniforme caqui se traslada a Madrid. El locutor Juan de Toro le apadrina desde Radio Madrid de la cadena SER y lo inscribe en el Festival de Madrid
organizado por esa emisora. José María se alza con el primer premio con “Olvida” (Philips, 1964),
que le valdrá un contrato discográfico con un sello de postín. A raíz de ese triunfo actúa bastante por las salas madrileñas.

Su voz bien timbrada, potente y un tanto impersonal es idónea para defender cualquier canción festivalera y esa característica
le va a hacer ser requerido para participar en un buen número de los muchos festivales veraniegos en ciudades costeras.

Su gran año va a ser 1965 con la publicación de tres extended play y su participación en el Festival de Benidorm.
Allí concurre con tres canciones y coloca todas ellas en la final. La mejor clasificada será “Balada del viejo piano”, que ocuparía el cuarto puesto;
sin embargo la que mayor fama le reportaría será “El capitán”,
que también sería grabada por Laura.
Pero el verdadero espaldarazo va a venir al serle otorgado por el jurado
el Primer Premio de Interpretación, algo nada desdeñable y por delante
de cantantes emergentes como Federico Cabo, Alfredo o Los Martin’s.
Fruto de todo aquello será su EP: “José María Dalda en Benidorm”(Philips, 1965) que colocará al cantante bilbilitano por primera y última vez entre
la primera decena de las listas poco fiables de éxito y ventas de aquella época.
Su foto aparece en las revistas al lado de la de figuras consagradas como Tito Mora o Raphael y parece presagiar
una exitosa carrera para el cantante maño. Cierra el año con la publicación de un EP dedicado fundamentalmente
a baladas italianas: “Anochece / Si No Te Tuviera Más / Te Veo Marchar / Melodía Encadenada” (Philips, 1965),
que se vende razonablemente bien.

En 1966 continúa su periplo festivalero y publicando un disco
de éxitos internacionales siempre con el denominador común
de la melodía romántica.
Fruta del tiempo con temas de Beatles y de Eurovisión. Aquel verano
y el siguiente serán pródigos en actuaciones que le llevarán por Galicia,
Asturias y Aragón. A finales de ese año graba “Payaso” (Philips, 1966),
una de sus canciones más conocidas que dará título a otro de sus EP.

Pone punto final a su trayectoria discográfica con un disco dedicado
a estándares norteamericanos
cantados en español: “Pequeña Flor / El Amor Es Algo Maravilloso / Candilejas / Laura” (Philips, 1967).
Canciones bien interpretadas de un repertorio internacional
que tampoco alcanzan los hit parades.

Los festivales veraniegos comienzan a decaer y cantantes de buena voz como José María Dalda ven también como son menos solicitados que antes. No obstante, aún conseguirá en 1968 el segundo premio en el Festival de Tenerife,
que al parecer había sido amañado para que se produjera el triunfo de los hermanos portugueses Jess & James.
Al año siguiente ganará de nuevo el premio de interpretación en el Festival de Málaga,
dejando constancia de poseer una de las mejores voces masculinas de la década de los 60.

Un tanto desilusionado y obligado por las circunstancias familiares
a hacerse cargo del negocio de joyería; un negocio que aún conserva
en su Calatayud natal, decide retirarse de los escenarios,
dejando a medias una carrera que debía haber tenido más largo recorrido.

Pero como el que es picado por la serpiente de la música nunca elimina del todo ese veneno, en 1993 vuelve a participar en un festival benéfico
y a partir de ahí realizará grabaciones y actuaciones esporádicas
casi siempre circunscritas al ámbito de su localidad.
Algunas grabaciones de escaso interés dedicadas a rancheras,
jotas o musicando poemas donde vuelve a demostrar que el que tuvo, retuvo y que aún hoy es un auténtico héroe local en el pueblo zaragozano
donde nació ha pasado prácticamente toda su vida.

Una voz versátil y con una calidad fuera de toda duda que sirvió
de soporte perfecto a los compositores españoles que escribían temas románticos para festivales veraniegos.
Una voz que, como otras, se vio abocada a la desaparición cuando aquellos certámenes de promoción musical y turística
fueron borrados de la geografía española.

Información publicada por: Julián Molero, desde la pagina Lafonoteca https://lafonoteca.net/grupos/jose-maria-dalda


¨Aire nuevo¨.

El cantante bilbilitano José María Dalda presento su disco 'Aire Nuevo' en el teatro Capitol de Calatayud,
el 2 de septiembre, a partir de las 20.00 horas. La actuación incluido en el programa
de actividades 'Calatayud entre Dos Luces', que promueve el área de Turismo del Ayuntamiento bilbilitano.

En este trabajo el artista interpreta una seleccion de los mejores exitos del pop,
desde los anos 70 hasta la actualidad. Nacho del Rio, Yolanda Larpa,
la Coral Bilbilitana y el coro de Voces Blancas Augusta Bilbilis acompanaran
al que para muchos es “posiblemente la mejor voz que ha tenido Calatayud en las ultimas decadas”,
senala el consistorio en un comunicado.

El cantante bilbilitano desto la recaudacion de las entradas a la asociacion de minusvalidos AMIBIL.
El precio de las entradas fue de 3 euros y se podu adquirir de forma anticipada
en el kiosco de la plaza del Fuerte o en el teatro Capitol, y el dia del concierto.
Con la entrada se regalo un CD del cantante. Para el desarrollo del concierto,
el Ayuntamiento cedio las instalaciones del Teatro Capitol.


miércoles, 22 de abril de 2015

JOSE Mª DALDA-CD-CAMINO DE LA JOTA 2004

José María Dalda nació en Calatayud en 1942 y solo la insistencia de unos amigos encaminaron su vida por el mundo de la canción.
En 1963 le animaron a presentarse a un concurso organizado por Radio Juventud de Calatayud y su locutor Fernando Mármol.
Aquel concurso no era otra cosa que una eliminatoria para un certamen nacional de cantantes aficionados.
De triunfar en su pueblo pasó a la final regional y de ahí a ser el representante de Aragón en el susodicho certamen que tenía su final en Las Palmas de Gran Canaria.

Pero entre medias se cruza la mili y debe andar de cabeza para que le concedan un permiso especial para trasladarse al archipiélago.
Allí por fin obtendrá el segundo premio en la especialidad de música iberoamericana y también el segundo de interpretación.

Liberado del uniforme caqui se traslada a Madrid. El locutor Juan de Toro le apadrina desde Radio Madrid de la cadena SER y lo inscribe en el Festival de Madrid
organizado por esa emisora. José María se alza con el primer premio con “Olvida” (Philips, 1964),
que le valdrá un contrato discográfico con un sello de postín. A raíz de ese triunfo actúa bastante por las salas madrileñas.

Su voz bien timbrada, potente y un tanto impersonal es idónea para defender cualquier canción festivalera y esa característica
le va a hacer ser requerido para participar en un buen número de los muchos festivales veraniegos en ciudades costeras.

Su gran año va a ser 1965 con la publicación de tres extended play y su participación en el Festival de Benidorm.
Allí concurre con tres canciones y coloca todas ellas en la final. La mejor clasificada será “Balada del viejo piano”, que ocuparía el cuarto puesto;
sin embargo la que mayor fama le reportaría será “El capitán”,
que también sería grabada por Laura.
Pero el verdadero espaldarazo va a venir al serle otorgado por el jurado
el Primer Premio de Interpretación, algo nada desdeñable y por delante
de cantantes emergentes como Federico Cabo, Alfredo o Los Martin’s.
Fruto de todo aquello será su EP: “José María Dalda en Benidorm”(Philips, 1965) que colocará al cantante bilbilitano por primera y última vez entre
la primera decena de las listas poco fiables de éxito y ventas de aquella época.
Su foto aparece en las revistas al lado de la de figuras consagradas como Tito Mora o Raphael y parece presagiar
una exitosa carrera para el cantante maño. Cierra el año con la publicación de un EP dedicado fundamentalmente
a baladas italianas: “Anochece / Si No Te Tuviera Más / Te Veo Marchar / Melodía Encadenada” (Philips, 1965),
que se vende razonablemente bien.

En 1966 continúa su periplo festivalero y publicando un disco
de éxitos internacionales siempre con el denominador común
de la melodía romántica.
Fruta del tiempo con temas de Beatles y de Eurovisión. Aquel verano
y el siguiente serán pródigos en actuaciones que le llevarán por Galicia,
Asturias y Aragón. A finales de ese año graba “Payaso” (Philips, 1966),
una de sus canciones más conocidas que dará título a otro de sus EP.

Pone punto final a su trayectoria discográfica con un disco dedicado
a estándares norteamericanos
cantados en español: “Pequeña Flor / El Amor Es Algo Maravilloso / Candilejas / Laura” (Philips, 1967).
Canciones bien interpretadas de un repertorio internacional
que tampoco alcanzan los hit parades.

Los festivales veraniegos comienzan a decaer y cantantes de buena voz como José María Dalda ven también como son menos solicitados que antes. No obstante, aún conseguirá en 1968 el segundo premio en el Festival de Tenerife,
que al parecer había sido amañado para que se produjera el triunfo de los hermanos portugueses Jess & James.
Al año siguiente ganará de nuevo el premio de interpretación en el Festival de Málaga,
dejando constancia de poseer una de las mejores voces masculinas de la década de los 60.

Un tanto desilusionado y obligado por las circunstancias familiares
a hacerse cargo del negocio de joyería; un negocio que aún conserva
en su Calatayud natal, decide retirarse de los escenarios,
dejando a medias una carrera que debía haber tenido más largo recorrido.

Pero como el que es picado por la serpiente de la música nunca elimina del todo ese veneno, en 1993 vuelve a participar en un festival benéfico
y a partir de ahí realizará grabaciones y actuaciones esporádicas
casi siempre circunscritas al ámbito de su localidad.
Algunas grabaciones de escaso interés dedicadas a rancheras,
jotas o musicando poemas donde vuelve a demostrar que el que tuvo, retuvo y que aún hoy es un auténtico héroe local en el pueblo zaragozano
donde nació ha pasado prácticamente toda su vida.

Una voz versátil y con una calidad fuera de toda duda que sirvió
de soporte perfecto a los compositores españoles que escribían temas románticos para festivales veraniegos.
Una voz que, como otras, se vio abocada a la desaparición cuando aquellos certámenes de promoción musical y turística
fueron borrados de la geografía española.

Información publicada por: Julián Molero, desde la pagina Lafonoteca https://lafonoteca.net/grupos/jose-maria-dalda

¨Camino de la jota¨. Grabado en estudios INGUZ en Enero y Febrero de 2004

Acompañado por los Paco´s que son:

Paco Clemente Morata: Bandurria,Triangulo y Botella de anis
Alvaro Fernandez Sánchez: Laudes,Guitarro,Pandereta y Triangulo
Aguado Bachiller: Guitarras,Bajo,Guitarro,Pandero,Timbal y Cucharas

Arreglos y dirección musical: Los Paco´s y Juan Miguel Sanchez
Ingenieros de sonido: Juan Miguel Sanchez y Pedro Oliver
Masterización: Pedro Oliver
Producción: Juan Miguel Sanchez y Paco´s
Fotografía: José Verón Gomaz
Diseño grafico: Luis Rabanaque
Duos: José maría dalda


https://www.dropbox.com/s/yaw6ww7wk3jgit4/JOSE%20M%C2%AA%20DALDA-CD-CAMINO%20DE%20LA%20JOTA%202004.rar?dl=0

miércoles, 8 de abril de 2015

JOSE Mª DALDA-CD-CANTAN A MEXICO 2003

José María Dalda nació en Calatayud en 1942 y solo la insistencia de unos amigos encaminaron su vida por el mundo de la canción.
En 1963 le animaron a presentarse a un concurso organizado por Radio Juventud de Calatayud y su locutor Fernando Mármol.
Aquel concurso no era otra cosa que una eliminatoria para un certamen nacional de cantantes aficionados.
De triunfar en su pueblo pasó a la final regional y de ahí a ser el representante de Aragón en el susodicho certamen que tenía su final en Las Palmas de Gran Canaria.

Pero entre medias se cruza la mili y debe andar de cabeza para que le concedan un permiso especial para trasladarse al archipiélago.
Allí por fin obtendrá el segundo premio en la especialidad de música iberoamericana y también el segundo de interpretación.

Liberado del uniforme caqui se traslada a Madrid. El locutor Juan de Toro le apadrina desde Radio Madrid de la cadena SER y lo inscribe en el Festival de Madrid
organizado por esa emisora. José María se alza con el primer premio con “Olvida” (Philips, 1964),
que le valdrá un contrato discográfico con un sello de postín. A raíz de ese triunfo actúa bastante por las salas madrileñas.

Su voz bien timbrada, potente y un tanto impersonal es idónea para defender cualquier canción festivalera y esa característica
le va a hacer ser requerido para participar en un buen número de los muchos festivales veraniegos en ciudades costeras.

Su gran año va a ser 1965 con la publicación de tres extended play y su participación en el Festival de Benidorm.
Allí concurre con tres canciones y coloca todas ellas en la final. La mejor clasificada será “Balada del viejo piano”, que ocuparía el cuarto puesto;
sin embargo la que mayor fama le reportaría será “El capitán”,
que también sería grabada por Laura.
Pero el verdadero espaldarazo va a venir al serle otorgado por el jurado
el Primer Premio de Interpretación, algo nada desdeñable y por delante
de cantantes emergentes como Federico Cabo, Alfredo o Los Martin’s.
Fruto de todo aquello será su EP: “José María Dalda en Benidorm”(Philips, 1965) que colocará al cantante bilbilitano por primera y última vez entre
la primera decena de las listas poco fiables de éxito y ventas de aquella época.
Su foto aparece en las revistas al lado de la de figuras consagradas como Tito Mora o Raphael y parece presagiar
una exitosa carrera para el cantante maño. Cierra el año con la publicación de un EP dedicado fundamentalmente
a baladas italianas: “Anochece / Si No Te Tuviera Más / Te Veo Marchar / Melodía Encadenada” (Philips, 1965),
que se vende razonablemente bien.

En 1966 continúa su periplo festivalero y publicando un disco
de éxitos internacionales siempre con el denominador común
de la melodía romántica.
Fruta del tiempo con temas de Beatles y de Eurovisión. Aquel verano
y el siguiente serán pródigos en actuaciones que le llevarán por Galicia,
Asturias y Aragón. A finales de ese año graba “Payaso” (Philips, 1966),
una de sus canciones más conocidas que dará título a otro de sus EP.

Pone punto final a su trayectoria discográfica con un disco dedicado
a estándares norteamericanos
cantados en español: “Pequeña Flor / El Amor Es Algo Maravilloso / Candilejas / Laura” (Philips, 1967).
Canciones bien interpretadas de un repertorio internacional
que tampoco alcanzan los hit parades.

Los festivales veraniegos comienzan a decaer y cantantes de buena voz como José María Dalda ven también como son menos solicitados que antes. No obstante, aún conseguirá en 1968 el segundo premio en el Festival de Tenerife,
que al parecer había sido amañado para que se produjera el triunfo de los hermanos portugueses Jess & James.
Al año siguiente ganará de nuevo el premio de interpretación en el Festival de Málaga,
dejando constancia de poseer una de las mejores voces masculinas de la década de los 60.

Un tanto desilusionado y obligado por las circunstancias familiares
a hacerse cargo del negocio de joyería; un negocio que aún conserva
en su Calatayud natal, decide retirarse de los escenarios,
dejando a medias una carrera que debía haber tenido más largo recorrido.

Pero como el que es picado por la serpiente de la música nunca elimina del todo ese veneno, en 1993 vuelve a participar en un festival benéfico
y a partir de ahí realizará grabaciones y actuaciones esporádicas
casi siempre circunscritas al ámbito de su localidad.
Algunas grabaciones de escaso interés dedicadas a rancheras,
jotas o musicando poemas donde vuelve a demostrar que el que tuvo, retuvo y que aún hoy es un auténtico héroe local en el pueblo zaragozano
donde nació ha pasado prácticamente toda su vida.

Una voz versátil y con una calidad fuera de toda duda que sirvió
de soporte perfecto a los compositores españoles que escribían temas románticos para festivales veraniegos.
Una voz que, como otras, se vio abocada a la desaparición cuando aquellos certámenes de promoción musical y turística
fueron borrados de la geografía española.

Información publicada por: Julián Molero, desde la pagina Lafonoteca https://lafonoteca.net/grupos/jose-maria-dalda

¨Cantan a Mexico¨.

Arreglos y dirección: Carlos Baquero
Guitarras: Carlos Baquero,José María Dalda (1,3,4,6,8,11,12 y 13)
Voces y Coros: José María Dalda
Ingeniero de sonido: Juan Miguel Sanchez y Pedro Oliver
Producción: Juan Miguel Sanchez,Carlos Baquero y José María Dalda
Fotografía: Jose Veroón Gomez
Diseño Grafico: David Angulo


https://www.dropbox.com/s/k15t62mn9e3hlss/JOSE%20M%C2%AA%20DALDA-CD-CANTAN%20A%20MEXICO%202003.rar?dl=0

miércoles, 25 de marzo de 2015

JOSE Mª DALDA-CD-DOS ARBOLITOS 2001

José María Dalda nació en Calatayud en 1942 y solo la insistencia de unos amigos encaminaron su vida por el mundo de la canción.
En 1963 le animaron a presentarse a un concurso organizado por Radio Juventud de Calatayud y su locutor Fernando Mármol.
Aquel concurso no era otra cosa que una eliminatoria para un certamen nacional de cantantes aficionados.
De triunfar en su pueblo pasó a la final regional y de ahí a ser el representante de Aragón en el susodicho certamen que tenía su final en Las Palmas de Gran Canaria.

Pero entre medias se cruza la mili y debe andar de cabeza para que le concedan un permiso especial para trasladarse al archipiélago.
Allí por fin obtendrá el segundo premio en la especialidad de música iberoamericana y también el segundo de interpretación.

Liberado del uniforme caqui se traslada a Madrid. El locutor Juan de Toro le apadrina desde Radio Madrid de la cadena SER y lo inscribe en el Festival de Madrid
organizado por esa emisora. José María se alza con el primer premio con “Olvida” (Philips, 1964),
que le valdrá un contrato discográfico con un sello de postín. A raíz de ese triunfo actúa bastante por las salas madrileñas.

Su voz bien timbrada, potente y un tanto impersonal es idónea para defender cualquier canción festivalera y esa característica
le va a hacer ser requerido para participar en un buen número de los muchos festivales veraniegos en ciudades costeras.

Su gran año va a ser 1965 con la publicación de tres extended play y su participación en el Festival de Benidorm.
Allí concurre con tres canciones y coloca todas ellas en la final. La mejor clasificada será “Balada del viejo piano”, que ocuparía el cuarto puesto;
sin embargo la que mayor fama le reportaría será “El capitán”,
que también sería grabada por Laura.
Pero el verdadero espaldarazo va a venir al serle otorgado por el jurado
el Primer Premio de Interpretación, algo nada desdeñable y por delante
de cantantes emergentes como Federico Cabo, Alfredo o Los Martin’s.
Fruto de todo aquello será su EP: “José María Dalda en Benidorm”(Philips, 1965) que colocará al cantante bilbilitano por primera y última vez entre
la primera decena de las listas poco fiables de éxito y ventas de aquella época.
Su foto aparece en las revistas al lado de la de figuras consagradas como Tito Mora o Raphael y parece presagiar
una exitosa carrera para el cantante maño. Cierra el año con la publicación de un EP dedicado fundamentalmente
a baladas italianas: “Anochece / Si No Te Tuviera Más / Te Veo Marchar / Melodía Encadenada” (Philips, 1965),
que se vende razonablemente bien.

En 1966 continúa su periplo festivalero y publicando un disco
de éxitos internacionales siempre con el denominador común
de la melodía romántica.
Fruta del tiempo con temas de Beatles y de Eurovisión. Aquel verano
y el siguiente serán pródigos en actuaciones que le llevarán por Galicia,
Asturias y Aragón. A finales de ese año graba “Payaso” (Philips, 1966),
una de sus canciones más conocidas que dará título a otro de sus EP.

Pone punto final a su trayectoria discográfica con un disco dedicado
a estándares norteamericanos
cantados en español: “Pequeña Flor / El Amor Es Algo Maravilloso / Candilejas / Laura” (Philips, 1967).
Canciones bien interpretadas de un repertorio internacional
que tampoco alcanzan los hit parades.

Los festivales veraniegos comienzan a decaer y cantantes de buena voz como José María Dalda ven también como son menos solicitados que antes. No obstante, aún conseguirá en 1968 el segundo premio en el Festival de Tenerife,
que al parecer había sido amañado para que se produjera el triunfo de los hermanos portugueses Jess & James.
Al año siguiente ganará de nuevo el premio de interpretación en el Festival de Málaga,
dejando constancia de poseer una de las mejores voces masculinas de la década de los 60.

Un tanto desilusionado y obligado por las circunstancias familiares
a hacerse cargo del negocio de joyería; un negocio que aún conserva
en su Calatayud natal, decide retirarse de los escenarios,
dejando a medias una carrera que debía haber tenido más largo recorrido.

Pero como el que es picado por la serpiente de la música nunca elimina del todo ese veneno, en 1993 vuelve a participar en un festival benéfico
y a partir de ahí realizará grabaciones y actuaciones esporádicas
casi siempre circunscritas al ámbito de su localidad.
Algunas grabaciones de escaso interés dedicadas a rancheras,
jotas o musicando poemas donde vuelve a demostrar que el que tuvo, retuvo y que aún hoy es un auténtico héroe local en el pueblo zaragozano
donde nació ha pasado prácticamente toda su vida.

Una voz versátil y con una calidad fuera de toda duda que sirvió
de soporte perfecto a los compositores españoles que escribían temas románticos para festivales veraniegos.
Una voz que, como otras, se vio abocada a la desaparición cuando aquellos certámenes de promoción musical y turística
fueron borrados de la geografía española.


https://www.dropbox.com/s/9tzn4pnea9wxffg/JOSE%20M%C2%AA%20DALDA-CD-DOS%20ARBOLITOS%202001.rar?dl=0